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CONSTELACIONES. MUESTRA ANTOLÓGICA DE REMEDIOS VARO

CONSTELACIONES. MUESTRA ANTOLÓGICA DE REMEDIOS VARO
Del 6 de marzo al 15 de junio

Malba abre el calendario de exposiciones 2020 con Constelaciones, una exposición antológica de Remedios Varo (Anglès, Girona, 1908 – Ciudad de México, 1963), figura central del surrealismo y del arte fantástico latinoamericano y referente ineludible de la escena mexicana de mediados del siglo XX, que nucleó a un extraordinario grupo de artistas e intelectuales exiliados. Organizada en colaboración con el Museo de Arte Moderno de México – INBAL, la exposición da cuenta de su producción más relevante y es la primera dedicada a la artista realizada en Argentina. En su mayoría las piezas provienen de la donación de Walter Gruen (última pareja de la artista) y su esposa Anna Alexandra Varsoviano al acervo del MAM en 2002, 2003 y 2018, y de diversas colecciones públicas y privadas de México, Estados Unidos y Argentina. El conjunto ha sido declarado “monumento artístico de México” en 2001, expresión que supone su consideración no solo en cuanto objeto de valor estético, sino también histórico. La curaduría, a cargo de Victoria Giraudo, Jefa de Curaduría de Malba, y Carlos A. Molina, Curador en Jefe de MAM, plantea un recorte temporal que va de 1938 a 1963 y se centrará especialmente en las obras realizadas durante el exilio de la artista en México, a partir de 1942. Se exhibirán  aproximadamente 35 pinturas, 11 dibujos y 60 bocetos. Esta exposición tiene el fin de aproximarnos a un entendimiento de la obra de la artista como un universo consistente de referencias y alusiones transversales a una diversidad de culturas y tiempos históricos. La apuesta aquí, desde los núcleos temáticos que organizan la puesta en escena de esas piezas, es la reducción a lo que podríamos caracterizar como cinco esquemas inferenciales, desde los cuales conocer esa pintura y a su autora: afinidades (s)electivas, signos, bestiario, maquinaciones, Eros/Thánatos, y un apéndice documental llamado “Las manos de Remedios”, comenta el curador Carlos A. Molina.

Se incluye también en la exposición un nutrido cuerpo de documentación de su archivo personal: cuadernos de notas, dibujos, cuentos fantásticos y otros escritos; correspondencia con otros artistas e intelectuales de la época -como Leonora Carrington, Kati Horna, Eva Sulzer, Benjamin Péret, Óscar Domínguez, César Moro, Edward James, Gunther Gerzso y Octavio Paz-, además de fotografías y objetos personales que revelan rasgos de la personalidad de la autora. En sus cuadernos, Remedios tomaba apuntes a la vez que comenzaba sus primeros dibujos a lápiz sobre papel manteca; hacía después estudios de manos y pies, de detalles puntuales (su bitácora de anotaciones), y entonces pasaba a realizar el dibujo final preparatorio. Existe una asombrosa continuidad estética y de finalidad entre su pintura y su escritura”, observa Victoria Giraudo. “Para una mirada integral sobre la obra de Remedios Varo resulta fundamental la posibilidad de valorar no solo su obra acabada y más reconocida, fundamentalmente pictórica, sino también los dibujos preparatorios, que la revelan en su carácter de artista metódica, con sólidas ideas de lo que quería trasmitir, concluye la curadora.

 

Creación de las aves, 1957.

 

Nacida en Catalunya, España, Varo alcanzó la madurez profesional a mediados de siglo XX, cuando ya vivía como exiliada en la ciudad de México. Como artista plástica participó del surrealismo catalán y parisino de los años 30, pero en su etapa mexicana se alejó del movimiento al abandonar el automatismo en favor de procedimientos técnicos muy controlados en la realización de sus obras. Trabajaba sus pinturas a partir de ideas, que previamente bocetaba y dibujaba con minuciosidad, en un complejo proceso de trabajo que la exposición busca destacar. Si bien Remedios Varo es especialmente reconocida por su pintura y sus dibujos de carácter onírico, fue una artista polifacética y de gran sensibilidad. Con formación tradicional en la Real Academia de San Fernando de Madrid, estudió en profundidad las leyes de la perspectiva, que había aprendido de su padre, ingeniero hidráulico. Tanto en su pensamiento como en su obra es evidente la presencia de las ciencias naturales –botánica y zoología – que la artista llevó a la práctica, por ejemplo, en su participación de una expedición entomológica en Venezuela y en las campañas publicitarias para la farmacéutica Bayer. También se interesó por la cosmogonía, la alquimia, la música y las ciencias ocultas como la magia y la astrología, que estudió con pasión. Al igual que los prerrafaelitas, buscó lazos entre la poesía romántica y la pintura, y en las suyas predominaron el simbolismo y lo fantasmagórico. En su afán de saber e investigar, y siguiendo la línea de Leonardo, fue una inventora de máquinas y artefactos fantásticos de locomoción. Se interesó en la literatura futurista de escritores como Aldous Huxley, Julio Verne o Alejandro Dumas, y en los relatos fantásticos de Borges; todos ellos le aportaron nuevos elementos que supo combinar con exquisito humor. Además, sus estudios sobre psicoanálisis y las teorías de Gurdieff y Ouspensky, entre otros saberes, abonaron una búsqueda personal de la verdad y de su propia espiritualidad, en una vida marcada por sus numerosos viajes y mudanzas.

 

Imagen apertura: Simpatía (La rabia del gato), 1955

 

 

Del 6 de marzo al 15 de junio. Puede visitarse de jueves a lunes de 12  a 20:00; miércoles de  12 a 21; martes, cerrado. Feriados, abierto de  12 a 20,
excepto los días martes.

Entrada general, 280; estudiantes, docentes y jubilados acreditados, 140; menores de 5 años, sin cargo y personas con discapacidad sin cargo.

Malba (Av. Figueroa Alcorta 3415).

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