La exposición Borges: ecos de un nombre, curada por Rodrigo Alonso, Daniel Fischer y Maximiliano Tomas, aborda tanto la obra como la vida pública y privada del autor de Ficciones, en un homenaje integral que ocupa la Sala Cronopios y conmemora los 40 años de su muerte, sucedida el 14 de junio de 1986.
Realizada junto a la Fundación Internacional Jorge Luis Borges y con la colaboración de la Biblioteca Nacional Mariano Moreno, la muestra propone una mirada colectiva sobre la figura y la obra del gran escritor argentino, en la que se podrán ver objetos personales, primeras ediciones, manuscritos, fotografías, objetos, memorabilia y hasta una recreación del cuarto del departamento de la Plaza San Martín en el que vivió casi toda su vida.
Organizada en núcleos temáticos delimitados por una monumental y a la vez delicada instalación textil del artista Pablo Lehmann, los especialistas Lucas Adur, Gonzalo Aguilar, Germán Álvarez, Matías Bauso, Mariela Blanco, Pablo Gianera, Martín Hadis, Laura Rosato y Patricio Zunini dan cuenta, a través de textos y objetos diversos, del vínculo que Jorge Luis Borges mantuvo con la ciudad de Buenos Aires, y de su relación con la poesía, la lectura y las bibliotecas, el cine, la amistad, el amor e incluso acerca de su profusa presencia en medios de comunicación.
Además de una completa cronología de su vida, gigantografías con imágenes inéditas y material audiovisual que ilustran su juventud y madurez, Borges: ecos de un nombre cuenta con una proyección animada en forma de holograma que traerá a la vida al autor de El Aleph, y un espacio de lectura donde el público podrá detenerse a leer fragmentos de sus obras.
Del 21 de junio al 30 de junio. Puede visitarse de martes a domingos de 12 a 20 con entrada libre y gratuita para los residentes.
Sala Cronopios del Centro Cultural Recoleta (Junín 1930).

