A un siglo del nacimiento de Miguel Dávila (La Rioja, 1926 – Buenos Aires, 2009), la Casa Nacional del Bicentenario presenta una muestra antológica que celebra sesenta años de producción ininterrumpida. Dávila fue un investigador inquieto de la imagen cuya formación se nutrió de maestros como Enrique Policastro, Lino Eneas Spilimbergo, Pompeyo Audivert y Lajos Szalay. Fue permeable a las transformaciones estéticas de su tiempo: transitó la gestualidad del informalismo, la violencia cromática del expresionismo y la fragmentación espacial de la nueva figuración. Pero mantuvo una distancia crítica sobre los “ismos”, usándolos como lenguajes disponibles y no como dogmas que limitaran sus posibilidades expresivas.
La noción de tercer orden, formulada por la crítica Elena de Bertola, permite comprender esa búsqueda. Según su lectura, las obras de Dávila son ese otro lugar donde confluyen dos fuerzas opuestas: un orden constructivo asociado a la estructura, la conciencia y la contención, y un orden pulsional ligado al gesto, la intuición y el impulso. A lo largo de su carrera, la figura humana, la ciudad y el paisaje fueron campos fértiles a explorar. Desde sus ejercicios académicos iniciales hasta sus exploraciones más audaces, los cuerpos se transformaron, se fragmentaron o se condensaron en estructuras que desafían los límites de la figuración.

Los mitos y la fantasía son herramientas para comentar su época y explorar estadios emocionales profundos. La mirada crítica sobre la ciudad se despliega en obras de gran formato que desdibujan la frontera entre presentación y representación. Los paisajes de su Rioja natal y de otras geografías se manifiestan desde la añoranza; una memoria afectiva reconstruida desde el color y el gesto. La exposición revela una obra diversa en la que Dávila configuró un territorio propio: un tercer orden donde la pintura se convierte, al mismo tiempo, en construcción y acontecimiento.
Del 2 de octubre al 27 de noviembre. Puede visitarse de miércoles a domingos de 15 a 20 con entrada libre y gratuita.
Casa Nacional del Bicentenario (Riobamba 985).

