Dramaturgia y dirección de Adriana Garibaldi. La obra propone un homenaje a la fotografía analógica, invento que se dio al inicio del siglo XIX y fue evolucionando y creciendo en sus múltiples usos. Una evocación del gesto de posar y fotografiarse y mirarse reflejada en el papel a cómo la fotografía ha moldeado a los individuos y la sociedad en tanto conformadora del modo de vernos, pensarnos, de habitar la historia y proyectarnos en el tiempo. Se trata de una temática inconmensurable, que en la puesta abordamos desde distintos enfoques y modos”. Precisamente, dado este universo y el deseo de tratar muchos de estos tópicos, la obra se desarrolla en un Prólogo y los episodios De llorar, De reír, De pensar, tratados con tres procedimientos creativos diferentes y los recursos que brinda el acontecimiento teatral. Tres historias, tres momentos – años setenta, noventa y un presente cercano- todos, en un mismo espacio. La lluvia, como hilo conductor, atraviesa estas historias cuyos títulos remiten a la forma popular de nombrar los géneros cinematográficos, definidos por el efecto que las historias provocaban en los receptores. Con Marcela Bea, María Nydia Ursi-Ducó, Cecilia Labourt, Claudio Beltrán, Leticia Barbitta, Lucía Correa Vázquez, José Toccalino y Constanza Cilifrese.
Sábados a las 21. En escena desde el 19 de septiembre.
Localidades, 24.000 pesos; estudiantes y jubilados, 20.000.
Felisberto Teatro (Yatay 112).

