44 AÑOS AL SERVICIO DE LA CULTURA

Artes Plásticas | Exposiciones

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IMÁGENES DE MI PAN
Esta muestra propone algunos registros afectivos que encuentran pasados y especulan futuros. Una lectura íntima de sí, una evocación gozosa, una configuración erecta de la propia historia. Al mismo tiempo, se presenta el colectivo Ave Miseria que, más que un grupo de personas es un corpus de esculturas-objetos que nos relacionan con el uso de las cosas, mediando entre los “yoes” y el ritmo del mundo. Escribió Silvio Lang: "Carlos Herrera & colectivo Ave Miseria nos invitan a conectarnos, mediante una red de objetos, con figuraciones de subsistencia. Un cara a cara con la necesidad. Conocer sobre las necesidades para existir nos encuentra con el pensamiento de la utilidad de las cosas, con el para qué sirve, con los usos que hacemos. Pensemos en cómo las elites se han distanciado de la utilidad, desconociendo o escondiendo, deesa manera, los usos extractivistas y opresores que ejercen, para mantener y renovar sus propios estilos de vida. La vida práctica y sus técnicas de subsistencia es la (infra)estructura que las elites no pueden ver. Conciencia sensible de uso de la materialidad: intensificación de la conciencia de clase".   Del 4 al 30 de mayo. Puede visitarse de martes a sábados de 14 a 19. Ruth Benzacar (Juan Ramírez de Velasco 1287).
IMPREVISTO – TRANSITORIO
Una nueva muestra de obras de Eduardo Stupía, artista y docente argentino, cuyas pinturas suelen presentar imágenes fragmentadas yuxtapuestas con texto, creando una narrativa visual que invita a la reflexión. Dice el propio Stupía "Este año se cumplen cincuenta de mis comienzos en este oficio, cuando Luis Felipe Noé me incluyó generosamente junto a tres de sus discípulos de esa época (Carlos Bissolino, Raúl Rodríguez y Luis Pereyra) en una muestra que organizaba en la Galería Arte Múltiple. Tengo un recuerdo muy físico de cómo dibujaba en aquellos lejanos días con sus noches, especialmente por la manera en que el estilo y el carácter de esos dibujos dependían de una acción que se desarrollaba en tiempos muy lentos. "En ese momento no reflexionaba sobre esa relación, ni sobre casi nada más; simplemente me concentraba en que la “gramática” fuera casi microscópica, según la decisión de que el espectador tuviera que acercarse mucho a la obra para detectar qué habría de legible en eso que, de lejos, parecía una maraña indiscriminada. "A medida que fui adquiriendo pericia con otros materiales y herramientas, ya no solo tinta y plumín, aquello que era una suerte de figuratividad recluida en moléculas lineales se convirtió en una interrelación de elementos dispuestos en dimensiones internas muy variadas. Ese fanatismo puritano de los comienzos iba retrocediendo gradualmente para que irrumpiera un campo más heterogéneo e inestable, constituido en las manifestaciones de lo que podría llamarse el lenguaje gráfico “puro”. "Hasta ese momento, y aunque ya había comenzado a reflexionar sobre ciertos aspectos y fenómenos de la práctica, no tenía una comprensión acabada de las relaciones entre distintos tiempos: el tiempo físico, el de la manualidad corporal (a veces en sintonía y otras en tensión con el tiempo de realización de la obra), el tiempo imaginario y los tiempos, siempre influyentes, del mundo y sus circunstancias. Mi módico territorio era ordenado y sin perturbaciones demasiado evidentes, salvo aquellas que se producen o generan en el campo mismo del trabajo, como parte de los ensayos, los experimentos y los fracasos. "A la vez, aquella lentitud programática de los comienzos se había visto poco a poco confinada definitivamente a la evocación melancólica, mientras que los principios activos se aceleraban o alentaban, se expandían o contraían, se precipitaban o contenían a merced de una temporalidad de extrañas características y de medición difícil, cuando no imposible. Del mismo modo era y es inútil detectar de dónde viene; si se trata de una feliz imposición de los materiales mismos, si es un elemento intrínseco al lenguaje, o bien puro metabolismo de la energía en acción. "Como sea, ese fenómeno se ha agudizado. Si bien puede decirse que el ADN de aquellas primeras piezas y el de estas últimas es el mismo, una suerte de eléctrico desasosiego parece haber viralizado ahora la superficie, y los acostumbrados formalismos autorales se muestran  visibles pero incómodos, como si aquello que antes se podía catalogar como un aprovechamiento de la improvisación, ahora fuera incontroladamente imprevisto; como si el sostenimiento y la consolidación del rumbo hubiera sido acometido por el germen de la provisoriedad. "Y aquello que, año tras año y obra tras obra, podría verse como una suma, una multiplicación y una subdivisión de lógicas visuales, ahora de repente, se sustrae para revisarse en lo transitorio y en un consecuente descreimiento en la ilusión de persistencia".   Del 15 de abril al 20 de mayo. Puede visitarse de lunes a viernes de 15 a 20. Jorge Mara / La Ruche (Paraná 1133).
INTERMITENCIAS, DESTELLOS Y CONTINUIDADES
La curadora y directora del Museo Sívori, Teresa Riccardi, propone un encuentro inédito entre la obra de Silvia Gurfein, una artista contemporánea con un abordaje conceptual a la pintura, y una producción de monocopias muy poco conocidas del escultor clásico argentino Agustín Riganelli (1890-1949), que se hallan en el patrimonio del Museo Sívori, en las cuales el artista se aleja de la monumentalidad y se refugia en ejercicios íntimos sobre papel. Riccardi encuentra una serie de afinidades, separadas por casi un siglo: la noción de tiempo que se esconde en los pliegues de la pintura y en el parpadeo del iris que observa —temas sobre los cuales Gurfein se ha expandido— y "el abordaje de motivos domésticos y naturales en un terreno anclado en la soledad y la intimidad cósmica. Flores diurnas y salvajes conviven con técnicas diversas, tonos diurnos y taciturnos destacan en la obra de ambos artistas", describe la curadora. Silvia Gurfein (Buenos Aires, 1959) ha exhibido su obra extensamente, en el Museo de Arte Moderno de Buenos Aires, El Museo de Arte Contemporáneo de Buenos Aires, el Centro Cultural Recoleta, entre otras instituciones. Ha sido galardonada con los principales premios en su campo en Argentina: Primer Premio Fundación Klemm, Primer Premio Banco Central, Primer Premio Salón Nacional de Pintura, entre otros. Ha sido una influyente docente a través del taller para artistas que creó, "El texto de la obra".   Del 5 de diciembre al 28 de marzo. Puede visitarse de lunes a viernes de 13 a 19; sábados, domingos y feriados de 100 a 20. Museo de Arte Español Enrique Larreta (Juramento 2291).
INTERNA
Una muestra de fotografías de Matías Maroevic, Florencia Romero, Guillermo Santos y Leal Paz. Con la curaduría de Guillermo Ueno quien escribió "Trabajar en fotografía se volvió una tarea complicada, querer desarrollarse como artista que utiliza la fotografía como medio empezó a ser el privilegio de una clase social, este hecho contradice por completo el auge de esta técnica en las redes sociales, los trabajo quedan encerrados en la virtualidad, pareciera no existir otra posibilidad para quien no tiene dinero".   Del 18 de julio al 7 de septiembre. Puede visitarse de lunes a sábados de 10 a 22. Centro Cultural Rojas (Corrientes 2038).
IR Y VENIR
Con la curaduría de Micaela Bianco las artistas Agustina Girardi y Elisa Strada presentan Ir y venir. La exposición, es la segunda de un ciclo que busca poner en vínculo dos artistas cuyas obras pertenecen a la Colección de la Fundación OSDE, en este caso, a partir de obras ganadoras de las ediciones 2005 y 2006 del Premio Argentino a las Artes Visuales. En esta oportunidad, Girardi y Strada, despliegan en el espacio trabajos realizados entre 2005 y 2023. Asímismo, dos instalaciones colectivas realizadas especialmente para la exposición, dan lugar a una experiencia colaborativa y complementaria, en consonancia con la práctica docente que ambas artistas comparten. En otros pasajes, espacios personales proponen ir y venir entre formas, colores o palabras que muestran contraposiciones y encuentros entre sus obras. En palabras de Micaela Bianco, “Agustina y Elisa abrazan el mundo que las rodea, el más íntimo y el más público.” Aunque no habían trabajado juntas antes, la muestra evidencia formas de abordaje, materialidades y temas compartidos, como la recurrencia a los objetos cotidianos tanto del espacio público como del universo familiar, para reflexionar sobre la identidad individual y colectiva.
  Foto: Volver a volver 1, 2019, Elisa Strada, Pintura sintética sobre bastidor de chapa, 100 x 150 cm.
  Del 15 de febrero al 11 de mayo de 2024. Puede visitarse de lunes a sábados de 12 a 20.
Espacio de Arte | Fundación OSDE (Arroyo 807).
ISABEL PICASSO: TODOS CONTENEMOS MULTITUDES
La artista Isabel Picasso presentó en un Open Studio sus últimos trabajos. Se trata de una artista sutil, inteligente, detallista y que busca sorprender al observador en cada obra. No sólo hay que destacar su precisión en el dibujo, en las formas y el contenido, sino también en la presentación lumínica que realiza en cada una de ellas. Esas obras de grandes dimensiones que muestran y sugieren a la vez dan una muestra cabal de una artista con una sólida preparación y madurez. Estudió Bellas Artes en el Instituto Santa Ana y asistió a los talleres de Kenneth Kemble, Miguel Dávila y Luis Centurión entre otros. Hace más de veinticinco años pinta back-lights, pinturas sobre telas en cajas con luces leds. Su estética se basa en pintar imágenes oníricas, rostros, objetos con su luz interior. Ha participado en innumerables muestras individuales y colectivas en museos, galerías  y centros culturales, ha participado como artista de Laura Haber en Arte BA y sus obras se vieron también en la Bienal de Arte Sacro y en distintos Salones nacionales. La crítica Patricia Rizzo escribió para acompañar estas muestra: "Las figuras que Isabel representa suelen estar en un estado meditativo. Se observan semblantes que expresan placidez y pacificación; las escenas y entornos que los circundan reflejan también beatitud. Podría decirse que sus obras se enfocan en interpretar simbologías y caracterizaciones relativas a la bienaventuranza; figuras y representaciones en una condición natural de elevación y serenidad. "Independientemente de cualquier análisis puntual sobre uno u otro de sus trabajos, hay un aspecto y perspectiva común en la producción que presenta y se ha convertido en eje central de su investigación pictórica, éste es su interés y curiosidad por la dimensión espiritual.  Visualmente, la materialidad de sus obras incluye tanto pinturas de gran formato como miniaturas, dibujos y pasteles y muchas de ellas incorporan luminarias LED que contribuyen a reforzar la idea de irradiación que la artista quiere incorporar en la lectura de sus obras. Llegar en lo posible a la noción de resplandor en sus representaciones. "Las luces aparecen de forma intermitente y esa oscilación alterna les otorga apariencia de movilidad. Como si las figuras se tornaran vívidas, al decir de la artista. También hay determinados objetos inanimados, como cofres o piedras en los que utiliza un lenguaje simbolista; éstos suelen ocupar un espacio central en la obra y aparentar estar en un estado de flotación, con una condición incorpórea. Estos sostienen que el problema de la crisis existencial de la humanidad radica, en líneas generales, en que el pensamiento moderno tiende a enfocar a las ciencias y a la espiritualidad como disciplinas separadas y esto sería equívoco en tanto que ésta se considera el conocimiento de lo infinito, es decir, el entendimiento de todos los temas. Cubriría desde esa interpretación, todo el mundo físico y el mundo sutil invisible, todas las regiones físicas y espirituales, todas las frecuencias físicas y sutiles, energías y vibraciones, todos los seres vivos e inertes en todo el universo. La espiritualidad contendría entonces, todo el conocimiento y la memoria del pasado, presente y futuro, desde el principio hasta el final del universo. Todos contenemos multitudes sigue en esa línea de pensamiento", culmina. Isabel Picasso es una artista curiosa que continúa en la búsqueda de nuevos caminos del arte. Hay que seguirla de cerca porque estamos seguros que aún puede sorprendernos más de lo que ha hecho hasta ahora.

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